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Fábrica de reprimidos

on jueves, 7 de febrero de 2008
¡Es impresionante! La forma en la cual nuestra propia cultura nos pone "cartuchos" y traumados. Y este tema se me viene a la mente con la portada de LUN de hoy que trata del compadre del tiempo de TVN (el canal de algunos chilenos, cada día menos) que menciona la palabra FEMICIDIO en una forma ligera para enganchar la programación. El inculpado, de apellido Weinstein, dice: "esta noche hay femicidio. Tres mujeres se eliminan" - de inmediato salta el Consejo Nacional de Televisión y saltan todos indignados en un papel moralista.

Lo mismo que pasó tiempo atrás con "Alguien te mira" por los asesinatos, o la prohibición de decir Wena Naty en televisión. ¿Cómo pueden ser tan hipócritas, tan incompetentes, tan absurdos? Que alguién diga la palabra FEMICIDIO en el tiempo, o que una serie muestre asesinatos, dudo que alguna persona diga: -el asesinato es cool, ¿salgamos a matar gente?-. Bueno, quizás hayan individuos que podrían pensarlo, pero aún así la censura y la prohibición no es el camino. Quizás fue una desubicación lo del femicidio, pero ¿no es más inducir al femicidio el programa "Mujer rompe el silencio"?. Si queremos hacer algo, seamos consecuentes. La cultura se modela, no se censura.

Estupideces que nos siguen desde los principios de nuestra historia cuando Bernardo O'Higgins les quitó todas las paganas diversiones en un intento moralizador de la sociedad. O'Higgins tenía buenas razones totalmente válidas, pero su método fue erróneo. ¿Qué pasó al final? Cooperó O'Higgins y la sociedad siguió igual. La cultura se educa, se modela... pero cuando se trata de censurar el acto social todo es inútil, y la gente que se juran "santos" pero son una manga de hipócritas. Puedo asegurar que en la casa de Viera-Gallo (criticó "Alguien te mira") al menos uno de los integrantes de su familia lo veía con gusto, podría ser el mismo.

Y para agravar más la situación existen organismos inútiles como CNTV (Consejo Nacional de Televisión) que más parece Consejo Nacional de las Buenas Costumbres porque lo único para lo que sirve es censurar películas, censurar televisión, censurar cultura, en vez de preocuparse de CREAR cultura, de mejorar la televisión. Una vergüenza...

¡Por Dios! La censura es algo obsoleto. Acaso no saben que existe el internet, emblema universal de cultura, de libertad. Es cierto, en Internet podemos encontrar de todo, hasta lo más inmoral y repulsivo que pensemos pero ahí está nuestra libertad, entrar o no entrar. Una cuestión de cultura, de EDUCACIÓN, no de censura...

Finalmente, ¿cuál es el resultado de tanta censura? "No digas esto, no hagas esto otro, etc" Lo único que logramos es alimentar una pobre cultura, cada vez mas chupaa', que se identifica en el alcohol (incluyéndome xD) porque es su única oportunidad de decir lo que quieran, su único estado de libertad amparado de una noble botella, y como es en ese ducto (el alcohol) tiene consecuencias funestas. Por eso, les digo a ustedes no censuren, eduquen y conversen (especialmente a sus hijos -o futuros-, hermanos, etc) porque sólo así habrá una verdadera identidad nacional.


Les dejó la noticia de Weinstein... Aquí

Mi generación digital

on lunes, 20 de agosto de 2007
Éstos días se celebran, o se recuerdan los 25 años desde la creación del primer disco compacto y eso me hizo reflexionar. Quizás ninguna generación ha visto tantos cambios tecnológicos como nosotros lo hemos visto (por ahora), y si hay algo en que se note es en nuestra manera de escuchar música y almacenar archivos en aparatos portátiles.

En cuanto a la música, nacimos con los casetes, cómo olvidar toda mi colección de casetes de Cachureos o el que tenía de Mazapán, también me acuerdo de un placer culpable que era los A*Teens. Esos viejos amigos que se les enredaba la cinta, típico que llegaba un bebé a tu espacio y te jodía el casete porque jugaba con la cintita. Éramos maestros en cachativa, en cálculo porque al rebobinar estábamos pendientes del momento preciso cuando apretar stop para que no se nos pasara la canción.

Los computadores... uno muy genial tenía como un giga, algo así... y tenían una capacidad de velocidad de conexión de Internet (cuando apareció) de 28 kbps!!. Remontemonos mucho más atrás, cuando en el computador de la casa se usaba el WordPerfect o jugabas al Prince of Persia. Y para llevar archivos, el nunca bien ponderado disquete, que se formateaba sólo, que siempre te hacía pasar malos ratos en disertaciones, etc.

Los tiempos fueron cambiando, y se creó el salvador CD... Música digital de calidad, y una foma mucho más segura de llevar archivos, aparecen los discman, entre otros. Yo nunca compré un disco original, creo, por la razón que los pirateaba o los compraba en la feria a mil pesos. Creo que el único disco original que tenía, y que tengo es el Unplugged de La Ley (que me regaló mi abuelo, que en paz descanse).

Fuimos creciendo, descubrimos nuestro cuerpo, aprendimos a mentir y a plagiar, entonces aparece el MP3 Player y el PenDrive... elementos que actualmente son tan necesarios como el reloj, o mejor dicho el celular, porque el reloj está siendo suplantado en algunos casos por el teléfono portátil (que raro decirlo así). El único drama del PenDrive es la gente que apoya su vida en él, y cuando menos lo esperan... se les pierde. Una vida de trabajo perdida, horas de insomnio y dolor...

Finalmente, todo se mezcló, el celular reproduce MP3, el MP3 también almacena archivos, el refrigerador dice las noticias, el water lee tu correo, pides créditos desde el celular o internet, haces ejercicio con el PC, tienes relaciones sexuales por internet, etc etc etc...
Después de reflexionar todo esto, creo que vamos a terminar con una sola máquina que va a hacer todo, todo se compactará en un celular, o quizás nos pongan un microchip bajo la piel que activará programas que se activaran dentro de nuestros cuerpos, no sé, pero yo se que vamos hacia algo así...